Ley 1581 de 2012
En resumen: guardamos su teléfono para poder coordinar la recogida, y sólo se publica si usted marca la casilla. Puede pedir que lo borremos cuando quiera y no hay que dar explicaciones.
Lo que envíe aparece en el sitio de inmediato, antes de que nadie lo revise. Lea la sección 4: es lo más importante de esta página.
En esta página
Cualquiera de los dos canales sirve para todo lo que dice esta página: consultar qué datos suyos tenemos, corregirlos o pedir que se borren.
Esta es una herramienta comunitaria. No reemplaza a las autoridades ni a la UNGRD, y no actúa en su nombre.
Depende de qué formulario use. No se recoge nada más que esto:
Si el punto no es suyo, avísele antes de proponerlo. El formulario le pide confirmar que llamó, y esa llamada es también la ocasión de decírselo.
No se piden datos sensibles: ni salud, ni origen étnico, ni afiliación política, sindical o religiosa, ni orientación sexual, ni datos biométricos. Si escribe algo así en un campo de texto libre, la moderación lo borrará.
No hay cuentas de usuario para el público, no hay contraseñas, no hay publicidad, no hay medición de audiencia y no se usan cookies de seguimiento. Lo único que se guarda en su teléfono es un envío que no pudo salir por falta de señal, para que pueda reintentarlo, y se borra en cuanto se envía.
Para nada más. No se venden, no se ceden con fines comerciales y no se usan para hacerle llegar mensajes ajenos a la emergencia.
Su nombre y su teléfono viven en una tabla aparte del resto, y de forma predeterminada nadie del público puede leerla. Eso no depende de la disciplina de quien administra: lo impide el motor de la base de datos.
Durante la emergencia, lo que se envía se publica en el momento, sin que nadie lo haya mirado antes. El equipo lo revisa después y retira lo que no deba estar. Se hace así porque un punto de acumulación que tarda dos días en aparecer ya no le sirve a nadie, pero significa que usted debe dar por hecho que lo que escriba será público desde el primer momento.
Las fotos de los reportes son públicas desde que se envían: por eso conviene no fotografiar caras, placas ni documentos.
Si algo suyo aparece publicado y no quiere que esté, escriba por cualquiera de los dos canales de la sección 1 y se retira. No hace falta esperar a la revisión.
En una base de datos PostgreSQL alojada en Supabase, que actúa como encargado del tratamiento. Los servidores están en Estados Unidos, así que sus datos salen de Colombia.
La Ley 1581 permite esa transferencia cuando el titular la autoriza de forma expresa e inequívoca. Al enviar cualquiera de los tres formularios, usted la autoriza. Si no está de acuerdo, no envíe el formulario: escriba al correo de arriba y coordinamos por otra vía.
Mientras dure la respuesta a la emergencia del terremoto del 10 de agosto de 2026 y el trabajo de recuperación que venga después. Cuando ese trabajo termine, los datos de contacto se borran; puede quedar información agregada sobre cuántos residuos y de qué tipo se recogieron, sin nada que identifique a nadie.
Sin esperar a eso, puede pedir que se borren los suyos en cualquier momento.
Como titular de los datos, la ley le reconoce estos derechos, y ejercerlos es gratuito:
Marcar o no la casilla de publicación no cambia nada de lo anterior, y no marcarla no le quita ningún servicio: su reporte se atiende igual.
Escriba por cualquiera de los dos canales de la sección 1 diciendo qué quiere y desde qué número envió los datos, que es lo que permite encontrarlos. No hace falta explicar por qué, y no se cobra nada.
Si el reclamo llega incompleto, se le pedirá que lo complete dentro de los cinco días siguientes.
Esta herramienta no está dirigida a menores de edad. Si un menor participa en una jornada de recogida, sus datos no deben inscribirse aquí: use los del adulto que coordina.
Última actualización: agosto de 2026. Si esta política cambia de forma relevante, se avisará en la portada antes de que el cambio tenga efecto.